Morir/Significar

26 mayo, 2012

Con frecuencia me pregunto qué pasaría si todas esas personas que se están suicidando en la Europa meridional a causa de la crisis decidieran morir de una manera más funcional y manifiesta, como hizo Dimitri Christoulas en la plaza Sintagma, incluyendo la palabra kalashnikov en su calculada carta de despedida. Pero lo que más me pregunto es por qué no lo hacen, ya puestos a morir.

Tal vez sea porque significar es precisamente lo que nos aleja radicalmente de la muerte, el latido que nos mantiene en el lado del sentido, el lado en el que las cosas como leer, ver películas, escuchar música o tener un blog importan; mientras que cuando uno ya tiene la vista puesta en el lado de la muerte es porque nada importa, ni siquiera luchar.

Pero la deseperación por causas exógenas -como perder casa y trabajo- que conduce al suicidio como única salida, ¿no debería venir acompañada de grandes dosis de rabia y de un vengador deseo de justicia?


La pose eterna

23 mayo, 2012


El Pressentiment (COPIA Y DISTRIBUYE)

21 mayo, 2012

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El Mal según Machado (el luminoso)

20 mayo, 2012

POR TIERRAS DE ESPAÑA

El hombre de estos campos que incendia los pinares
y su despojo aguarda como botín de guerra,
antaño hubo raído los negros encinares,
talado los robustos robledos de la sierra.

Hoy ve a sus pobres hijos huyendo de sus lares;
la tempestad llevarse los limos de la tierra
por los sagrados ríos hacia los anchos mares;
y en páramos malditos trabaja, sufre y yerra.

Es hijo de una estirpe de rudos caminantes,
pastores que conducen sus hordas de merinos
a Extremadura fértil, rebaños trashumantes
que mancha el polvo y dora el sol de los caminos.

Pequeño, ágil, sufrido, los ojos de hombre astuto,
hundidos, recelosos, movibles; y trazadas
cual arco de ballesta, en el semblante enjuto
de pómulos salientes, las cejas muy pobladas.

Abunda el hombre malo del campo y de la aldea,
capaz de insanos vicios y crímenes bestiales,
que bajo el pardo sayo esconde un alma fea,
esclava de los siete pecados capitales.

Los ojos siempre turbios de envidia o de tristeza,
guarda su presa y llora la que el vecino alcanza;
ni para su infortunio ni goza su riqueza;
le hieren y acongojan fortuna y malandanza.

El numen de estos campos es sanguinario y fiero:
al declinar la tarde, sobre el remoto alcor,
veréis agigantarse la forma de un arquero,
la forma de un inmenso centauro flechador.

Veréis llanuras bélicas y páramos de asceta
—no fue por estos campos el bíblico jardín—:
son tierras para el águila, un trozo de planeta
por donde cruza errante la sombra de Caín.

Antonio Machado, Campos de Castilla (1912-17)


Beware death by water #2

17 mayo, 2012


Serguei Paradjanov

14 mayo, 2012


Arte en fuga (II): el irresistible encanto de las ideas

7 mayo, 2012

Postulados (no) superados de un naufragio romántico-idealista:

-El arte debe conmover.

-El arte debe hacernos ver -recordarnos- que hay otro orden de cosas.

-El arte debe ser hermoso.

-El arte debe ser sincero.

Bote salvavidas:

-El arte debe ser un juego que construye, retoma o destruye, destilando ingenio y atrevimiento.

Chaleco salvavidas:

-El arte debe dejarnos sonriendo levemente en nuestro combate diario con la nada.


Asimilación/resistencia

2 mayo, 2012

En el mundo en el que vivimos hay una maquinaria goliatesca que asimila todo lo que se encuentra a su paso: lo engulle y lo devuelve convertido en un bien de consumo. Lo apuntaba Marcuse en El hombre unidimensional: el capitalismo se alimenta de las críticas; las integra y las desactiva, lo que lo convierte en un sistema prácticamente indestructible. Lo que más le gusta a Goliat es asimilar a David; mientras más original sea la resistencia de David más quiere Goliat engullirla, hacerle creer que todavía sigue siendo resistencia, aunque en realidad ya está asimilada, ha dejado de ser David para ser una parte de Goliat, el diverso.

En realidad David tiene mucha suerte porque puede hacer todo lo que quiera, puede incluso intentar resistirse a Goliat.

En el mundo en el que vivimos es casi imposible resistir. Como consecuencia, la resistencia es uno de los fenómenos más originales, efímeros, bellos, nobles y conmovedores que una se puede encontrar. Puede manifestarse de múltiples maneras. Alguna vez toma la forma del arte, aunque el arte, como el medio de expresión de las clases dominantes que mayoritariamente ha sido, suele nacer integrado o ser asimilado rápidamente.

Se trata, más bien, de formas de vida y de actos aislados. Hay formas de resistencia y contenidos de resistencia. Hay también bombas de resistencia, que aúnan forma y contenido. La coherencia es enteramente imposible desde el momento en que nos vestimos por la mañana. La imposibilidad de ser coherentes ha derrotado a muchos resistentes ocasionales brillantes. Otra característica de Goliat es hacer creer a sus partes pseudo-resistentes que no hay manera posible de dejar de ser parte de Goliat.  Por eso, es necesario saber respirar en la incoherencia y la contradicción, sin que ese dolor al final del pecho -cuando la bocanada de aire se vuelve plena- nos paralice de culpabilidad y nos incapacite para la acción.

La resistencia más irreductible es la del pensamiento independiente y creativo. Por sí sola no será suficiente, pero de ella emanan las formas de resistencia, los contenidos de resistencia y las bombas de resistencia. Hay legiones y legiones de individuos que no ejercen esta resistencia irreductible. Ese es el torrente sanguíneo de Goliat.


Sayat Nova, 1969

23 abril, 2012


Lustprinzip

20 abril, 2012

Como se advierte, quien fija el objetivo vital es simplemente el programa del principio del placer; principio que rige las operaciones del aparato psíquico desde su mismo origen; principio de cuya adecuación y eficiencia no cabe dudar, por más que su programa esté en pugna con el mundo entero, tanto con el macrocosmos como con el microcosmos. Este programa ni siquiera es realizable, pues todo el orden del universo se le opone, y aun estaríamos por afirmar que el plan de la “Creación” no incluye el propósito de que el ser humano sea feliz.

Sigmund Freud, El malestar en la cultura, 1929.


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