Calipso, Calipso, Calipso

No se arruinen en publicaciones para inundar a los abogados, a los notarios y a los farmacéuticos de las subprefecturas con recopilaciones enciclopédicas destinadas a enseñar a los habitantes del campo los medios más sanos para conservar los huevos, marcar los ovejas, acelerar la madurez del melón, salar la mantequilla, desinfectar el agua, fabricar azúcar de remolacha y hacer cerveza con vainas de guisantes verdes. Muéstrenles más bien cómo hacer repetir a sus hijos Calipso, Calipso, Calipso no podía… y ya verán lo que serán capaces de hacer.

Jacques Rancière, Le maître ignorant . Cinq leçons sur l´emancipation intellectuelle, 1987. Laertes, 2010 (Trad. Núria Estrach)

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