Cuerpo/alma (filología)

El ser humano homérico aún no tenía un concepto del cuerpo como dimensión física global ni tampoco albergaba la idea de un  espirítu unitario. En la Iliada y la Odisea aparecen varios términos que sustantivan el cuerpo, fragmentado en perspectivas y funciones:

sóma, cuerpo muerto, cadáver, que (curiosamente) después pasaría a designar  al cuerpo vivo como totalidad

démas, cuerpo en cuanto a la estatura o la forma

gyia, miembros movidos por las articulaciones

melea, miembros que reciben la fuerza de los músculos

chrôs, cuerpo como límite o superficie, los lindes de la piel

Con respecto al alma, la fragmentación es tripartita y atiende también a funciones:

psyché, el hálito vital que abandona al hombre (por la boca) en caso de muerte o desfallecimiento

thymós, lo que provoca las emociones

nóos, lo que suscita las imágenes

La dualidad cuerpo/alma (soma/psyché) ya está claramente establecida en Heráclito. Entre Homero y Heráclito medió un siglo en el que tuvo lugar el gran salto. Fue el tiempo de la lírica.

Fuente: Bruno Snell, El descubrimiento del espíritu, Acantilado, 2007.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: