Grisura y fulgor #1

Me dijo, mientras los demás hablaban a nuestro alrededor, que estaba convencida de que Gustavo Adolfo Bécquer solo había podido escribir los versos “Cendal flotante de leve bruma / rizada cinta de blanca espuma” sentado junto a un piano. Y cuando los recitó, con un ligero balanceo de su mano, vi cómo se le erizaba la piel.

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