Paradoxe des Muses: justesse du poème (o sobre el rugido escrito)

Estos días me interesan más las poéticas que los poemas. Tal vez tenga que ver con el hecho de que escribir poesía albergue indeterminadas dosis de falsación, debido a que la experiencia poética es en realidad una experiencia vital inmediata y verterla en escritura significa canjear “lo inefable” por “lo inteligible”, lo cual nos lleva a sacrificar lo inefable, a olvidarlo, ya comunicado inteligiblemente. Esta idea, que me ronda (me paraliza) desde siempre, la he encontrado hace poco por separado pero casi simultáneamente en unas reflexiones de René Char y Philippe Jaccottet.

“El poeta no dice la verdad, la vive; y viviéndola deviene mentiroso. Paradoja de las Musas: ajustamiento del poema.”

René Char, À une sérénité crispeé, 1952.

“…creí comprender a Artaud, pero, al mismo tiempo, su fracaso; pues el rugido escrito es ya una mentira”.

Philippe Jaccottet, El paseo bajo los árboles. (Nota II: 30 de agosto de 1956…).

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