Joven Werther

Tony Johannot  Las penas del joven Werther

¡Ah! , más de cien veces he cogido un cuchillo para acabar con la asfixia que me ahoga. Dicen que hay una noble raza de caballos que, cuando están enardecidos y cansados en exceso, se muerden por instinto una vena para respirar con más libertad. Muchas veces me encuentro en este caso; querría abrirme una vena que me proporcionase la libertad eterna.

***********

Mil ideas, mil proyectos agitaron tumultuosamente mi espíritu, fundiéndose, al fin, todos en uno solo; pero firme, inquebrantable: ¡morir!

***********

Cuando llegó a su casa, el criado notó que no llevaba sombrero, pero no se atrevió a decírselo. Le ayudó a desnudarse: toda la ropa estaba calada. Más tarde, encontraron el sombrero en un peñasco que sobresale entre todos los de la montaña y que parece que va a desgajarse sobre el valle. No se comprende cómo en una noche lluviosa y oscura pudo llegar a aquel punto sin despeñarse.

Johann Wolfgang Goethe, Las penas del joven Werther, 1774.

Una respuesta a Joven Werther

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: