Kafkaesque

14 febrero, 2011

¿Quieres irte de aquí? Bueno, es una decisión como cualquier otra. ¿Pero adónde quieres ir? ¿Dónde está ese marcharme-fuera-de-mí? Ni siquiera está allí, y tan lejos no vas a llegar. De modo que, ¿a qué viene todo esto? ¿No prefieres sentarte en el rincón y no moverte? ¿Eso no sería quizás mejor? ¿Allí en aquel rincón, calentito y oscuro? ¿No escuchas? Buscas a tientas la puerta. Sí, ¿dónde está la puerta? Si recuerdo bien, en esta sala no hay puerta. ¿Quién pensó en aquel entonces, cuando se construyó esto, en planes tan grandiosos como los tuyos? Bueno, no se ha perdido nada, una idea así no se pierde, lo comentaremos a fondo en la tertulia, y que la risa sea tu merecido.

Franz Kafka, Cuadernos en octavo, 1918.

 


Alien

12 febrero, 2011

The alien form of life is (just, merely, simply) life, life as such: it is not so much a particular species as the essence of what it means to be a species, to be a creature, a natural being -it is Nature incarnate or sublimed, a nightmare embodiment of  the natural realm understood as utterly subordinate to, utterly exhausted by, the twinned Darwinian drives to survive and reproduce.

Stephen Mulhall, On Film, 2001. (Via Slavoj Žižek, How to read Lacan, 2006)

Francis Bacon, Head I, 1948

Alien, Ridley Scott, 1979

Francis Bacon, “Three Studies for Figures at the Base of a Crucifixion” (detalle), 1944


Teoría del conocimiento

20 enero, 2011

Francis Bacon, Man with Dog, 1953

Este cuadro se encuentra entre las imágenes pictóricas que más me inquietan últimamente. Yo creo que es porque  me transmite la indefinida certeza de un  mundo de las ideas invertido. El cielo tiene el color del asfalto y el asfalto tiene el color del cielo. La parte superior del cuerpo del hombre ha sido suprimida en la negrura. El can se debate en una parda realidad intermedia, en la que las piernas del hombre no son más que una engañosa sombra de miseria. La alcantarilla, brillante en su turbadora nitidez epistémica,  es la puerta a un sospechado inframundo de conocimiento. Y el perro aspira a una vida peor.


Cómo llorar

6 mayo, 2010

INSTRUCCIONES PARA LLORAR

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará  con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

Julio Cortázar, Historias de cronopios y de famas, 1962.


Beware death by water

15 abril, 2010

Francis Bacon

William Kentridge