La incasabilidad de F. K.

2 diciembre, 2013

21 de julio de 1913

Lista de todas las razones a favor o en contra de mi matrimonio:

1. Incapacidad para soportar la vida solo; (…) es incluso muy poco probable que pueda entender la vida con alguien, pero soy incapaz de soportar las embestidas de la existencia, las exigencias a mi persona, el azote del tiempo y de la edad, la incierta afluencia del deseo de escribir, el insomnio, la proximidad de la locura, soy incapaz de soportar todo eso solo (…).

(…)

3. Debo estar solo mucho tiempo. Lo que he dado de mí, es únicamente fruto de la soledad.

4. Odio todo aquello que no se refiera a la literatura; me aburre mantener conversaciones (aunque estas traten de literatura); me aburre hacer visitas; las penas y las alegrías de mis parientes me aburren hasta el fondo del alma; las conversaciones le roban la importancia, la seriedad y la verdad a todo lo que pienso.

5. El miedo al vínculo, a pasarme a la otra orilla. Después ya nunca estaré solo.

6. En presencia de mis hermanas soy, o más bien antes era, una persona completamente distinta a como soy delante de los demás: atrevido, desnudo, fuerte, sorprendente y emotivo como solo puedo serlo al escribir. ¡Si pudiera ser así delante de todo el mundo a través de mi mujer! ¿Pero entonces no se me privaría de eso mismo en la escritura? ¡No, eso sí que no, eso sí que no!

7. Estando solo quizá podría abandonar mi empleo; casado eso sería imposible.

Franz Kafka, Diarios (1910-1923).

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Pferd (se busca)

28 octubre, 2011

Llenos de asombro vimos el gran caballo. Rompió el techo de nuestra habitación. El cielo nublado pasaba débilmente por la inmensa abertura y las crines volaban susurrantes al viento.

Franz Kafka, Cuadernos en octavo, 22 de enero de 1918.


En torno al suicidio

3 junio, 2011

Crepúsculo matutino 25 de enero (1918)

El suicida es el prisionero que ve levantar un patíbulo en el patio de la prisión, cree erróneamente que está destinado a él, se escapa esa noche de su celda, baja y se ahorca él mismo.

Franz Kafka, Cuadernos en octavo.

No me suelta este fragmento kafkiano -metáfora múltiple y devastadora- desde que lo leí hace unos meses. Encierra una oscura visión de la vida, que a su vez se funde con un estéril optimismo. Oscura visión porque la vida del suicida prisionero es la vida de cualquiera -al fin y al cabo todos somos suicidas en potencia-; estéril optimismo por el error en la anticipación de la catástrofe: el patíbulo es para otro.

Si el prisionero pudo escapar de su celda para ahorcarse, ¿por qué no decidió escapar para no ahorcarse, es decir, para vivir?

¿Tal vez porque vivir sería volver -voluntariamente, aunque sin escapatoria- a la celda del patíbulo?


Kafkaesque

14 febrero, 2011

¿Quieres irte de aquí? Bueno, es una decisión como cualquier otra. ¿Pero adónde quieres ir? ¿Dónde está ese marcharme-fuera-de-mí? Ni siquiera está allí, y tan lejos no vas a llegar. De modo que, ¿a qué viene todo esto? ¿No prefieres sentarte en el rincón y no moverte? ¿Eso no sería quizás mejor? ¿Allí en aquel rincón, calentito y oscuro? ¿No escuchas? Buscas a tientas la puerta. Sí, ¿dónde está la puerta? Si recuerdo bien, en esta sala no hay puerta. ¿Quién pensó en aquel entonces, cuando se construyó esto, en planes tan grandiosos como los tuyos? Bueno, no se ha perdido nada, una idea así no se pierde, lo comentaremos a fondo en la tertulia, y que la risa sea tu merecido.

Franz Kafka, Cuadernos en octavo, 1918.

 


El Paraíso

23 enero, 2011

Nosotros fuimos expulsados del Paraíso, pero el Paraíso no fue destruido. La expulsión del Paraíso fue una suerte, en un sentido, porque si no hubiésemos sido expulsados, habría tenido que ser destruido el Paraíso.

Franz Kafka, Cuadernos en octavo, 1918

Hans Holbein, el Joven, “Adán y Eva”, 1517

Lucas Cranach, el Viejo, “Adán y Eva”, 1533

J. Brueghel I y P. P. Rubens, ” El paraíso terrenal y la caída de Adán y Eva”, c. 1615

Roelandt Savery, “El paraíso”, 1626

Masaccio, “La expulsión de Adán y Eva del Paraíso”, 1425-1428


Respirar siempre hondo

13 enero, 2011

Respirar siempre hondo, tras los ataques de vanidad y de autocomplacencia. La orgía al leer el relato en Der Jude. Como una ardilla enjaulada. Dicha de moverse, desesperación del espacio limitado, locura de la perseverancia, sensación de angustia ante la calma exterior. Todo esto no sólo simultánea sino alternativamente, todavía en el fango del final.

Franz Kafka, Cuadernos en octavo. Tercer cuaderno, escrito en Zürau entre octubre de 1917 y enero de 1918. Primera ed. 1999. Trad. Carmen Gauger.

(Según se ha tomado de las notas de Max Brod que recoge Gauger, Kafka publicó en 1917 un relato en la revista mensual sionista Der Jude, editada por Martin Buber.)


19/06/1910

5 enero, 2011

Sonntag, den 19. Juni 1910 geschlafen aufgewacht, geschlafen, aufgewacht, elendes Leben.

(Domingo, 19 de junio 1910 dormido despierto, dormido, despierto, miserable vida.)

Franz Kafka, Tagebücher 1909-1912. Originalfassung. Fischer Taschenbuch Verlag, Frankfurt am Main, 1990.

(Franz Kafka, Diarios 1909-1912. Versión original. Editorial Fischer libro de bolsillo).