Ahí pero dónde, cómo

26 noviembre, 2013

A vos que me leés, ¿no te habrá pasado eso que empieza en un sueño y vuelve en muchos sueños pero no es eso, no es solamente un sueño? Algo que está ahí pero dónde, cómo; algo que pasa soñando, claro, puro sueño pero depués también ahí, de otra manera porque blando y lleno de agujeros pero ahí mientras te cepillás los dientes, en el fondo de la taza del lavabo lo seguís viendo mientras escupís el dentrífico o metés la cara en el agua fría, y ya adelgazándose pero prendido todavía al piyama, a la raíz de la lengua mientras calentás café, ahí pero dónde, cómo, pegado a la mañana, con su silencio en el que ya entran los ruidos del día, el noticioso radial que pusimos porque estamos despiertos y levantados y el mundo sigue andando.

Julio Cortázar, Octaedro, 1974.


Polustanok

1 abril, 2012


El sueño de Ivan

30 agosto, 2011


La soledad de Isak Borg

3 noviembre, 2010

JUEZ: Además, profesor se le acusa de faltas menores pero muy graves: insensibilidad, egoísmo, falta de consideración…
ISAK BORG: ¿Y cuál será la pena?
JUEZ: ¿La pena? No sé. Supongo que la de siempre.
ISAK BORG: ¿La de siempre?
JUEZ: Sí, la soledad, naturalmente.
ISAK BORG: ¿La soledad?
JUEZ: La soledad, claro.
ISAK BORG: ¿Y no habrá gracia para mí?
JUEZ: No me pregunte. Yo de eso no sé nada.

Fresas salvajes, 1957.


El sueño de Isak Borg

30 octubre, 2010

Me llamo Eberhard Isak Borg.

En la madrugada del sábado 2 de junio, tuve un sueño extraño y muy desagradable. Soñé que durante mi paseo matutino me perdía en un barrio de la ciudad totalmente desconocido y erraba por calles desiertas con casas decrépitas.


De las cosas que pueden ponerse en duda

25 abril, 2010

En este momento, estoy seguro de que yo miro este papel con los ojos de la vigilia, de que esta cabeza que muevo no está soñolienta, de que alargo esta mano y la siento de propósito y con plena conciencia: lo que acaece en sueños no me resulta tan claro y distinto como esto. Pero, pensándolo mejor, recuerdo haber sido engañado, mientras dormía, por ilusiones semejantes. Y fijándome en este pensamiento, veo de un modo tan manifiesto que no hay indicios concluyentes ni señales que basten a distinguir con claridad el sueño de la vigilia, que acabo atónito, y mi estupor es tal que casi puede persuardirme de que estoy durmiendo.

René Descartes, Meditaciones metafísicas, 1641.


Beware death by water

15 abril, 2010

Francis Bacon

William Kentridge