Jeanne Dielman, 23 Quai du Commerce, 1080, Bruxelles

11 octubre, 2015

Chantal Akerman__Jeanne Dielman 23 Quai du Commerce 1080 Bruxelles

Chantal Akerman-jeanne dielman 23 quai du commerce 1080 bruxelles

Chantal Akerman Jeanne Dielman


Trois nègres, quatre Anglais, quatre Genevois et un professeur allemand nommé Robeck.

11 abril, 2015

Cien veces he querido suicidarme; mas me sentía con apego a la vida. Acaso esta ridícula flaqueza es una de nuestras propensiones más funestas; ¿hay mayor necedad que empeñarse en llevar continuamente encima una carga que siempre anhela uno tirar por tierra; horrorizarse de su existencia y querer existir, acariciar la serpiente que nos devora hasta que nos haya comido el corazón?

En los países adonde me ha llevado mi suerte, y en los mesones donde he servido, he visto infinita cantidad de personas que execraban su existencia; pero sólo he visto doce que pusieron fin voluntariamente a sus cuitas: tres negros, cuatro ingleses, cuatro ginebrinos y un alemán llamado Robek.

Voltaire, Cándido o el optimismo, 1759.


La navaja de Sexton: Live or Die (1966)

22 noviembre, 2013

Es muy lógico y perturbador que un poema titulado “Wanting to Die” termine con el verso “and the love, whatever it was, an infection”.


El sabor de las cerezas

20 noviembre, 2013

El sabor de las cerezas 1997 Kiarostami


Suicide by murder

1 diciembre, 2012

Double Indemnity, 1944, Billy Wilder

Suicide by race, by color, by occupation, by sex, by seasons of the year, by time of day. Suicide, how committed: by poisons, by firearms, by drowning, by leaps. Suicide by poison, subdivided by types of poison, such as corrosive, irritant, systemic, gaseous, narcotic, alkaloid, protein, and so forth. Suicide by leaps, subdivided by leaps from high places, under the wheels of trains, under the wheels of trucks, under the feet of horses, from steamboats.

Double Indemnity (1944), Raymond Chandler y Billy Wilder, Monólogo de Barton Keyes (Edward G. Robinson).


Flancos y puentes

10 septiembre, 2012

El sufrimiento nos amenaza por tres flancos: desde el propio cuerpo que, condenado a la decadencia y a la aniquilación, ni siquiera puede prescindir de los signos de alarma que representan el dolor y la angustia; del mundo exterior, capaz de encarnizarse en nosotros con fuerzas destructoras omnipotentes e implacables y, por último, de las relaciones con otros seres humanos.

Sigmund Freud, El malestar en la cultura, 1929.


Morir/Significar

26 mayo, 2012

Con frecuencia me pregunto qué pasaría si todas esas personas que se están suicidando en la Europa meridional a causa de la crisis decidieran morir de una manera más funcional y manifiesta, como hizo Dimitri Christoulas en la plaza Sintagma, incluyendo la palabra kalashnikov en su calculada carta de despedida. Pero lo que más me pregunto es por qué no lo hacen, ya puestos a morir.

Tal vez sea porque significar es precisamente lo que nos aleja radicalmente de la muerte, el latido que nos mantiene en el lado del sentido, el lado en el que las cosas como leer, ver películas, escuchar música o tener un blog importan; mientras que cuando uno ya tiene la vista puesta en el lado de la muerte es porque nada importa, ni siquiera luchar.

Pero la deseperación por causas exógenas -como perder casa y trabajo- que conduce al suicidio como única salida, ¿no debería venir acompañada de grandes dosis de rabia y de un vengador deseo de justicia?