Si aún sois piedras

2 diciembre, 2016

Interrupción Aquí hay esperanzas; pero ¿qué veréis y oiréis de ellas si no habéis experimentado en vuestra propia alma brillo y ardor y auroras? ¡Yo solo puedo recordar, no puedo hacer más! ¿Mover las piedras, convertir a los animales en hombres: es eso lo que queréis de mí? ¡Ay, si aún sois piedras y animales, buscad primero a vuestro Orfeo!

F. Nietzsche: La gaya ciencia, 1887.

Zwischenrede. — Hier sind Hoffnungen; was werdet ihr aber von ihnen sehen und hören, wenn ihr nicht in euren eigenen Seelen Glanz und Gluth und Morgenröthen erlebt habt? Ich kann nur erinnern — mehr kann ich nicht! Steine bewegen, Thiere zu Menschen machen — wollt ihr das von mir? Ach, wenn ihr noch Steine und Thiere seid, so sucht euch erst euren Orpheus!

Die fröhliche Wissenschaft.


Morfina (Oda)

26 noviembre, 2016

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Nos contó en la orilla del mar, mientras la tarde de agosto se desperezaba ante la sorda respiración del Atlántico, que durante su convalecencia en el hospital le habían dado morfina. Explicó que bajo los efectos de una dosis generosa no solo desaparecía el dolor, sino que las formas y los movimientos a su alrededor se volvían bellos y perfectos, que todo estaba en orden y todo tenía sentido y que, mirando hacia dentro, su propio ser le procuraba un placer intenso y su narrativa vital adquiría el brillo de aquellos episodios de la infancia y la juventud.

(Y el retorno a lo gris).

Me pregunté por qué clase de mezquindad funcional no podemos sentirnos así por defecto, por qué no podía yo en esa playa bajo ese sol con ese cuerpo en ese mismo instante aproximarme a ese estado, si en verdad todo estaba bien.

Esta reflexión playera marcó el final del verano. Abracé la vorágine de septiembre en pie de guerra contra la indiferencia, el entumecimiento, la erosión, el desgaste, la opacidad, el olvido, la bruma.


Ser mayor, ser memoria

22 noviembre, 2016

…aquellas vecinas deslenguadas y con rulos en la cabeza, enfermas de irrealidad y de rojos sabañones, trajinando baldes de agua en la fuente agobiada de avispas y habladurías; aquel certamen de infamias contra su madre una tarde de invierno que él sintió cómo se rompía bruscamente una burbaja de luz en su cerebro y se dijo: ya soy mayor, ya soy memoria y a partir de hoy no podréis conmigo, brujas.

Juan Marsé, Si te dicen que caí, 1973.


Tragaluz #22 (La manzana, 1998)

26 octubre, 2016

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Manifiestos #2 (Surrealismo)

8 octubre, 2016

Le surréalisme vous introduira dans la mort qui est une société secrète. Il gantera votre main, y ensevelissant l’M profond par quoi commence le mot Mémoire.

(El surrealismo os introducirá en la muerte, que es una sociedad secreta. Os enguantará la mano, sepultando allí la profunda M con que comienza la palabra memoria.)

André Breton: Manifeste du surréalisme, 1924.


Poéticas, etc #1: Vino, primero, pura

2 octubre, 2016

Vino, primero, pura,
vestida de inocencia.
Y la amé como un niño.

Luego se fue vistiendo
de no sé qué ropajes.
Y la fui odiando, sin saberlo.

Llegó a ser una reina,
fastuosa de tesoros…
¡Qué iracundia de yel y sin sentido!

…Mas se fue desnudando.
Y yo le sonreía.

Se quedó con la túnica
de su inocencia antigua.
Creí de nuevo en ella.

Y se quitó la túnica,
y apareció desnuda toda…
¡Oh pasión de mi vida, poesía
desnuda, mía para siempre!

Juan Ramón Jiménez, Eternidades, 1917.


Arquitectura de los cognoscentes

12 septiembre, 2016

Un día, y probablemente pronto, será preciso entender qué es lo que, ante todo, les falta a nuestras grandes ciudades: lugares tranquilos, amplios y extensos donde meditar, lugares con largos y espaciosos corredores para el mal tiempo o para el tiempo demasiado soleado, adonde no llegue el estrépito de los vehículos ni el de los pregoneros y donde una etiqueta más sutil hasta prohibiría al sacerdote orar en voz alta: edificios y construcciones que en su conjunto expresen la sublimidad de la reflexión y del retiro. Han pasado los tiempos en los que la Iglesia monopolizaba la meditación y la vita contemplativa debía ser, ante todo, vita religiosa: y todo cuanto ha construido la Iglesia expresa este pensamiento. Yo no veo que puedan bastarnos sus construcciones, aunque se las sustraiga a su finalidad eclesiástica; estas construcciones hablan un lenguaje demasiado patético e intimidado, en cuanto moradas de Dios y lugares pomposos de un comercio supramundano, como para que los ateos podamos pensar allí nuestros pensamientos. Queremos tenernos traducidos en piedra y planta, pasearnos por nosotros mismos, cuando deambulamos por esas salas y jardines.

F. Nietzsche: La gaya ciencia, 1887.

Architektur der Erkennenden. — Es bedarf einmal und wahrscheinlich bald einmal der Einsicht, was vor Allem unseren grossen Städten fehlt: stille und weite, weitgedehnte Orte zum Nachdenken, Orte mit hochräumigen langen Hallengängen für schlechtes oder allzu sonniges Wetter, wohin kein Geräusch der Wagen und der Ausrufer dringt und wo ein feinerer Anstand selbst dem Priester das laute Beten untersagen würde: Bauwerke und Anlagen, welche als Ganzes die Erhabenheit des Sich-Besinnens und Bei-Seitegehens ausdrücken. Die Zeit ist vorbei, wo die Kirche das Monopol des Nachdenkens besass, wo die vita contemplativa immer zuerst vita religiosa sein musste: und Alles, was die Kirche gebaut hat, drückt diesen Gedanken aus. Ich wüsste nicht, wie wir uns mit ihren Bauwerken, selbst wenn sie ihrer kirchlichen Bestimmung entkleidet würden, genügen lassen könnten; diese Bauwerke reden eine viel zu pathetische und befangene Sprache, als Häuser Gottes und Prunkstätten eines überweltlichen Verkehrs, als dass wir Gottlosen hier unsere Gedanken denken könnten. Wir wollen uns in Stein und Pflanze übersetzt haben, wir wollen in uns spazieren gehen, wenn wir in diesen Hallen und Gärten wandeln.

Die fröhliche Wissenschaft.